Los que no usan disfraz.
Hoy quiero compartirles este pequeño relato de noche de brujas. Espero que puedan disfrutar de esta lectura tanto como yo disfruté escribiéndola. Feliz noche de brujas a todos. "Los que no usan disfraz" Las lluvias del verano habían cesado; de repente, el viento otoñal se hacía notar. Ya no era la lluvia sobre el pavimento lo que resonaba, sino el crujir de los árboles y el silbido del aire contra las hojas lo que daba sonoridad al ambiente. A la víspera de la noche de brujas, me encontraba en la casa hogar de los salesianos de San Juan Bosco, al sur de la ciudad. Aquel lugar, de pasillos estrechos y olor a madera vieja, se había vuelto una suerte de refugio para mí. Desde hacía unos meses colaboraba ahí como profesor, enseñando a los niños a tocar lo que pudieran: una flauta rota, una guitarra sin cuerdas, una voz que no conocía aún su propia melodía. Esa tarde, me quedé más tiempo del habitual. No fue intencional; simplemente perdimos la noción del reloj. Inés, una niña d...