Del arte, la política y el derecho a callarse el p!nch3 hocico.
Para fines de redes, ya se considera noticia vieja la polémica sucedida con James Hetfield, vocalista de Metallica. Pero a mí me gusta el chocolate espeso y opinar hasta haber digerido un poco más la historia, y si alguno de mis cuatro lectores no está al tanto de ello, se los resumo (sin albur). Antes de un concierto, Hetfield dijo (palabras más, palabras menos) que Metallica no estaba para hablar de política, sino para brindarles un buen rato a sus fans con su música. En otros tiempos, la neutralidad y la omisión (en mi opinión) inteligente eran vistas como eso, un acto de prudencia. Sin embargo, hoy en día, parece ser que se nos obliga a tomar partido en los temas políticos de un cada vez más globalizado y antagonizado mundo. Esta tendencia se ve más reflejada (desde mi percepción) en el mundo del arte. Y si bien han existido grandes obras y artistas en toda la historia que han hecho de su arte una declaración política, esto no significa que el arte tenga que...